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Encías inflamadas, causas habituales

    porque se inflaman las encías

    Las encías inflamadas son un problema frecuente y pueden aparecer por motivos muy distintos. En algunos casos se deben a una acumulación puntual de placa bacteriana, mientras que en otros pueden ser una señal de que existe una enfermedad periodontal que necesita tratamiento.

    La inflamación puede acompañarse de enrojecimiento, sensibilidad, sangrado durante el cepillado o incluso molestias al comer. Por eso, aunque en ocasiones parezca un problema menor, es importante prestar atención a los síntomas y determinar cuál es su origen.

    Las encías se inflaman como respuesta ante una irritación o agresión de los tejidos que rodean y protegen los dientes. Una de las razones más habituales es la acumulación de bacterias alrededor de la línea de la encía, especialmente cuando la higiene oral no consigue eliminar correctamente la placa.

    Sin embargo, esta no es la única explicación de por qué se inflaman las encías. Los cambios hormonales, determinados medicamentos, algunas enfermedades, una técnica de cepillado demasiado agresiva o elementos que dificulten la limpieza de los dientes también pueden favorecer la inflamación. Esto último puede ocurrir, por ejemplo, durante determinados tratamientos de ortodoncia, cuando es necesario prestar especial atención a la higiene alrededor de los aparatos.

    Por este motivo, cuando el problema se mantiene durante varios días o aparece de manera recurrente, conviene identificar su causa en lugar de limitarse únicamente a intentar reducir la inflamación.

    Encías inflamadas, causas más frecuentes

    Las causas de la inflamación de las encías pueden ser muy variadas, aunque los problemas relacionados con la acumulación de placa bacteriana se encuentran entre los más habituales.

    El aspecto de las encías, la presencia o no de sangrado, la duración de los síntomas y el estado general de la boca ayudan al dentista a determinar qué está provocando la inflamación y cuál es el tratamiento más adecuado.

    Placa bacteriana, sarro y gingivitis

    La placa bacteriana es una película que se forma continuamente sobre los dientes y en la zona cercana a las encías. Si no se elimina correctamente mediante el cepillado y la limpieza interdental, puede acumularse y provocar irritación.

    Con el tiempo, parte de esa placa puede endurecerse y convertirse en sarro, que ya no puede retirarse correctamente con un cepillado convencional y requiere una limpieza profesional.

    Esta acumulación puede dar lugar a gingivitis, una inflamación superficial de las encías que suele provocar enrojecimiento, aumento de volumen y sangrado, especialmente durante el cepillado. Cuando se detecta a tiempo y se mejora la higiene oral, suele ser posible controlar el problema antes de que avance.

    Periodontitis y otros problemas de las encías

    Cuando la inflamación asociada a una gingivitis progresa y afecta a los tejidos que sujetan los dientes, puede aparecer una periodontitis. En este caso, el problema va más allá de una encía inflamada y puede producir pérdida de soporte alrededor de las piezas dentales.

    Además del sangrado, algunas personas pueden notar retracción de las encías, sensación de dientes más largos, mal aliento persistente, movilidad dental o separación entre los dientes.

    También existen otras alteraciones que pueden provocar inflamación localizada, como pequeñas lesiones, infecciones, irritaciones producidas por prótesis o restauraciones y traumatismos en determinadas zonas de la boca.

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    Cambios hormonales, medicamentos y otros factores

    No todas las causas de inflamación de encías están relacionadas directamente con una higiene insuficiente. Existen otros factores que pueden aumentar la sensibilidad de las encías o favorecer una respuesta inflamatoria más intensa, entre ellos:

    • Los cambios hormonales durante etapas como el embarazo, la pubertad o la menopausia.
    • Determinados medicamentos que pueden modificar los tejidos gingivales o reducir la producción de saliva.
    • El tabaquismo.
    • Algunas enfermedades que pueden influir en la respuesta de las encías.
    • Una alimentación poco equilibrada.
    • El estrés mantenido.

    La presencia de uno o varios de estos factores no implica necesariamente que vaya a aparecer un problema periodontal, pero sí puede aumentar el riesgo en determinadas personas.

    Encías inflamadas y sangrantes, señales que no debemos ignorar

    Tener las encías inflamadas y sangrantes de forma habitual no debería considerarse algo normal. Aunque un sangrado puntual puede producirse por una irritación o por ejercer demasiada presión durante el cepillado, cuando aparece con frecuencia puede ser una de las primeras señales de gingivitis.

    Además del sangrado, conviene prestar atención a otros síntomas como:

    • Enrojecimiento o aumento de volumen de las encías.
    • Dolor o sensibilidad.
    • Sangrado frecuente durante el cepillado o de forma espontánea.
    • Mal aliento persistente.
    • Retracción de las encías.
    • Presencia de pus.
    • Movilidad dental o cambios en la posición de los dientes.

    Especialmente importante es consultar cuando varios de estos signos aparecen de forma continuada o la inflamación no mejora con el paso de los días.

    Detectar estos síntomas a tiempo permite valorar el estado de los tejidos y evitar que un problema inicialmente leve pueda evolucionar hacia una alteración periodontal más compleja.

    Cómo curar las encías inflamadas y cuándo acudir al dentista

    Para saber cómo curar las encías inflamadas es necesario determinar primero qué está causando el problema. No existe un único tratamiento válido para todos los casos.

    Cuando la inflamación está relacionada con una acumulación leve de placa, algunas medidas pueden ayudar a recuperar la salud de las encías:

    • Mejorar la técnica de cepillado sin ejercer una presión excesiva.
    • Limpiar diariamente los espacios entre los dientes.
    • Mantener una higiene oral constante.
    • Realizar una limpieza profesional cuando exista acumulación de sarro.
    • Seguir el tratamiento de periodoncia indicado si existe gingivitis o periodontitis.

    Es recomendable acudir al dentista si la inflamación dura varios días, reaparece con frecuencia, existe sangrado continuado o aparecen otros síntomas como dolor intenso, mal aliento persistente, retracción de las encías o movilidad dental.

    Intentar reducir únicamente la inflamación sin conocer su origen puede ocultar temporalmente los síntomas sin solucionar el problema que los está provocando.

    Cuidar las encías hoy evita problemas mañana

    La salud de las encías es una parte fundamental de la salud bucodental. Una inflamación puntual puede no tener importancia, pero cuando los síntomas persisten conviene no pasarlos por alto.

    Mantener una higiene diaria adecuada, limpiar también los espacios entre los dientes y realizar revisiones periódicas permite detectar cambios en las encías antes de que se conviertan en problemas más importantes.

    Ante unas encías inflamadas, sangrantes o sensibles, acudir a nuestros dentistas en Coruña permite identificar la causa del problema y establecer las medidas necesarias para recuperar la salud de las encías y proteger los dientes a largo plazo.