Una de las dudas más habituales cuando hablamos de la dentición adulta es cuántas muelas del juicio hay y si todas las personas tienen siempre el mismo número. Lo normal es pensar que salen cuatro, pero la realidad es que no siempre aparecen todas, ni lo hacen de la misma forma en cada paciente.
Las muelas del juicio pueden salir correctamente, quedarse parcialmente cubiertas por la encía o incluso no llegar a verse nunca en la boca. Por eso, aunque exista una respuesta general, la única forma de saber cuántas tienes realmente es mediante una revisión dental y, si es necesario, una radiografía.
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ToggleCuáles son las muelas del juicio y por qué se llaman así
Las muelas del juicio son los terceros molares, es decir, las últimas muelas situadas al fondo de la boca. Se encuentran detrás de los segundos molares y suelen ser las últimas piezas dentales en desarrollarse.
Se llaman “muelas del juicio” porque normalmente aparecen en una etapa más adulta, cuando la dentición permanente ya está formada. Otra gran duda es a qué edad salen las muelas de juicio, y estás suelen erupcionar entre el final de la adolescencia y los primeros años de la edad adulta, aunque este proceso puede variar bastante de una persona a otra.
Su función original era ayudar a triturar los alimentos, pero hoy en día no siempre tienen espacio suficiente para salir bien. Por eso, en muchos casos, estas muelas se quedan retenidas, salen torcidas o provocan molestias en la encía y en las piezas cercanas.
Cuántas muelas del juicio tenemos normalmente
Lo habitual es tener cuatro muelas del juicio, dos en la parte superior y dos en la parte inferior, una en cada lado de la boca. Es decir, una muela del juicio en cada cuadrante dental.
En una dentición adulta completa, una persona puede tener 32 dientes en total, contando las cuatro muelas del juicio. Sin embargo, si no contamos las muelas del juicio, lo normal es tener 28 dientes permanentes.
Por eso, cuando alguien se pregunta cuántas muelas tenemos sin contar las del juicio, la respuesta general es ocho molares, cuatro superiores y cuatro inferiores. Las muelas del juicio serían las piezas posteriores adicionales que, cuando aparecen, completan el grupo de los terceros molares.

¿Y si no salen las cuatro muelas del juicio?
No todas las personas llegan a ver sus cuatro muelas del juicio en la boca. En algunos casos salen todas, en otros solo aparecen una o dos, y también hay personas que no desarrollan ninguna.
Esto no siempre indica un problema. Puede ocurrir por falta de espacio, por la posición de la muela o porque directamente esa pieza no se haya formado. También es posible que la muela exista, pero permanezca incluida dentro del hueso o cubierta por la encía.
Por eso, no ver una muela del juicio no significa necesariamente que no esté. A veces está presente, pero no ha llegado a erupcionar.
Dolor, presión o inflamación, señales de que algo ocurre
Las muelas del juicio no siempre duelen cuando salen, pero cuando no tienen espacio o erupcionan en mala posición pueden causar molestias bastante reconocibles.
Algunas señales frecuentes son:
- Dolor al fondo de la boca.
- Inflamación o enrojecimiento de la encía.
- Presión en la mandíbula.
- Molestias al masticar o abrir la boca.
- Mal sabor o mal aliento si hay acumulación de bacterias.
- Sensación de empuje sobre otros dientes.
Estas molestias no siempre significan que haya que extraer la muela, pero sí conviene revisarlas. En algunos casos puede tratarse de una inflamación puntual, mientras que en otros, puede haber una infección, una caries difícil de detectar o una muela incluida que está afectando a las piezas cercanas.
Cuándo acudir al dentista para revisar las muelas del juicio
Lo recomendable es acudir al dentista si notas dolor, inflamación, presión persistente o dificultad para limpiar la zona posterior de la boca. También es aconsejable hacer una revisión si no sabes cuántas muelas del juicio tienes o si nunca te han realizado una radiografía para valorar su posición.
En nuestra clínica dental en A Coruña comprobaremos si las muelas han salido correctamente, si están incluidas o si existe riesgo de que provoquen problemas en el futuro. No todas las muelas del juicio deben extraerse, pero cuando causan dolor, infecciones repetidas, caries o daño en piezas vecinas, la extracción puede ser la opción más adecuada.
